
Pemex redujo sus importaciones de diésel en la primera mitad del año, en un contexto de precios récord del combustible a nivel mundial. En el balance enero-agosto, la petrolera compró en promedio 78,755 barriles diarios, la cifra más baja para ese periodo desde 2009.
El descenso en las compras comenzó en junio. Para agosto, Pemex adquirió 72,289 barriles diarios de diésel, número que según el registro constituye la cifra más baja desde abril de este mismo año. El ajuste en las importaciones ocurre mientras los precios internacionales del diésel permanecen en niveles elevados, lo que encarece las adquisiciones externas.
La caída sostenida en los volúmenes importados sugiere un cambio en la estrategia de abastecimiento o en la dinámica de la demanda interna, aunque los datos disponibles sólo permiten confirmar la reducción en los flujos de compra. Las cifras de promedio y el récord mensual sirven como referencia para medir el menor recurso externo que Pemex destinó al suministro de diésel durante los primeros ocho meses del año.
Las implicaciones inmediatas para el mercado interno incluyen menores compras en el mercado internacional por parte de la petrolera estatal y posibles efectos en la oferta doméstica si la demanda no se ajusta en la misma magnitud. En tanto, la evolución de precios internacionales y las decisiones de compra de Pemex marcarán la trayectoria de las importaciones en los próximos meses.



































































































