
La Fórmula 1 cumple medio siglo sin que una mujer haya participado en una de sus carreras oficiales. A pesar de que las mujeres representan el 42% de la afición a la F1, la presencia femenina en las pistas sigue siendo mínima: apenas el 10% de los pilotos en el automovilismo son mujeres.
Entre las barreras que impiden un acceso mayor se señalan el costo económico, la falta de oportunidades y las dificultades para ascender desde las categorías inferiores del automovilismo. Para impulsar la participación femenina, la propia Fórmula 1 creó en 2022 la F1 Academy, una categoría exclusiva para mujeres destinada a formar y promover nuevas generaciones de pilotos.
Sin embargo, desde su creación ninguna de las participantes de la F1 Academy ha logrado hasta ahora dar el salto a la Fórmula 1. El dato contrasta con el peso de la afición femenina y plantea un desafío estructural: aumentar el acceso a recursos, cupos y experiencia en las divisiones formativas para convertir la mayor presencia en espectadores en representación en la máxima categoría.
El debate sobre la inclusión en la F1 incluye iniciativas dirigidas a mejorar la visibilidad y el apoyo a las pilotos jóvenes, pero los resultados en cuanto a presencia en parrilla aún no se han materializado. La evolución de la F1 Academy y las políticas de apoyo en equipos y becas serán piezas clave si el objetivo es romper la racha de cinco décadas sin una mujer compitiendo en la Fórmula 1.



































































































