
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) urgió a las sociedades financieras populares (sofipos) a priorizar la solidez y una gestión prudente tras varios casos de insolvencia en los últimos años. Ángel Cabrera Mendoza, presidente de la CNBV, habló sobre la necesidad de crecer con fundamentos y fortalecer controles durante la 11ª Convención de la Asociación Mexicana de Sofipos.
La CNBV señaló que el sector enfrenta retos como mejorar la gestión de activos, priorizar aquellos que generen valor económico y reforzar procesos preventivos. En los últimos años la autoridad revocó autorizaciones a entidades como Auxi (2023), Consejo de Asistencia al Microemprendedor (CAME, 2025) y Acción y Evolución por incumplimientos de capitalización.
El caso de CAME fue uno de los más relevantes: la institución llegó a tener más de un millón de clientes y su intervención y liquidación exigieron aportaciones extraordinarias al Prosofipo, el fondo de protección de ahorradores integrado por las propias sofipos. Ese episodio subrayó la importancia de reglas más estrictas de capital y liquidez.
Marlene Garayzar, presidenta de la Asociación Mexicana de Sofipos y cofundadora de la fintech Stori, dijo que la asociación ha dedicado la última agenda regulatoria a recuperar la resiliencia del sector, aunque reconoció pendientes en gestión de riesgos. Las autoridades han emitido regulaciones sobre capitalización, gestión de riesgo, registros contables y liquidez; algunas ya están en vigor y otras se deberán cumplir a partir de 2027.
Además de los requisitos prudenciales, la regulación busca abrir oportunidades para las sofipos, como ampliar su participación en el ecosistema de pagos y operar como comisionistas de base digital, lo que podría ayudar a distribuir productos y llegar a más público si estas instituciones consolidan su solidez.



































































































