
El peso mexicano se debilitó este lunes hasta 17.8350 unidades por dólar, una caída de 0.9% que lo llevó a niveles no observados desde abril, en un día marcado por un fortalecimiento global del billete verde y el alza en los precios del petróleo. La apreciación del dólar se produjo en medio de noticias geopolíticas que tensionaron los mercados internacionales.
Comentarios recientes de miembros de la Reserva Federal reforzaron las expectativas de un mayor endurecimiento monetario tras su primera subida de tasas en más de tres años. Thomas Barkin, presidente de la Fed de Richmond, tenía prevista su participación en un foro durante la jornada, un evento que contribuyó a la atención sobre la política monetaria estadounidense. En contraste, el Banco de México mantuvo su tasa objetivo la semana pasada y advirtió que no replicará automáticamente los movimientos de la Fed, lo que añadió presión al tipo de cambio.
El peso inició el mes en 16.8520 unidades, su mejor nivel desde mayo de 2024, pero acumuló una depreciación cercana al 5% durante septiembre. Analistas de Banorte colocaron en 17.90 pesos por dólar la siguiente zona técnica relevante para la moneda. Además, los precios del crudo se dispararon tras el rechazo de un acuerdo de paz por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, un factor que intensificó la aversión al riesgo en el mercado cambiario.
La combinación de factores externos—fortaleza del dólar, señales de mayor endurecimiento de la Fed y el repunte del petróleo por la tensión en Medio Oriente—explicó la volatilidad del peso en la sesión y colocó la atención en los próximos datos laborales de Estados Unidos, incluida la nómina no agrícola, que podría redefinir las expectativas sobre la política monetaria y el comportamiento del tipo de cambio.



































































































