
La inteligencia artificial ha provocado movimientos bruscos en Wall Street durante las últimas semanas, haciendo salir y volver a entrar decenas de miles de millones de dólares en acciones vinculadas a la tecnología. El vuelco comenzó el 12 de septiembre, cuando Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió frenar el desarrollo de modelos de IA de vanguardia; la petición recibió el respaldo de Sam Altman, de OpenAI, y de Elon Musk, de SpaceX.
La advertencia desató una ola de ventas en empresas de infraestructura de IA: entre el 14 y el 15 de septiembre el Nasdaq 100 cayó 1,5%, lo que implicó una pérdida de más de US$600.000 millones en valor de mercado. Acciones como CoreWeave (CRWV) y Lam Research (LRCX) perdieron más del 9% en esos días. Sin embargo, la tendencia se revirtió cuando el asistente Muse de Meta impulsó un fuerte entusiasmo la semana siguiente; Meta (META) subió 11% en un día, Arm aumentó 17% y compañías como Intel y AMD se apreciaron más de 9%. El índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) avanzó 6% y el Nasdaq 100 alcanzó un máximo que no se veía desde principios de junio.
El repunte selectivo convivió con ventas en sectores que podrían verse afectados por la automatización; por ejemplo, Allstate cayó 8,9%, Charter Communications perdió 12% y Planet Fitness cedió 14% en la misma ventana. Pese a la volatilidad, desde el mínimo del 15 de septiembre el Nasdaq 100 ha sumado US$3 billones. Gestores y estrategas atribuyen estos altibajos a cambios rápidos en la narrativa del mercado: “Este ha sido un mercado impulsado por las narrativas, y la narrativa cambia cada dos semanas”, dijo Nancy Tengler, directora ejecutiva de Laffer Tengler Investments.
Los analistas también señalan riesgos que podrían frenar el gasto en IA, como el alza de las tasas de interés y la creciente oposición a centros de datos. El índice SOX, que llegó a duplicar su valor desde comienzos de año hasta el 22 de junio, se desplomó posteriormente y aún cotiza por debajo de su máximo de verano. Algunos gestores ven oportunidades tras la corrección: las valoraciones de empresas clave como Nvidia y Broadcom se han moderado, lo que puede abrir espacio para nuevas entradas de capital. Otros, en cambio, mantienen cautela sobre el horizonte de la tecnología.
La atención del mercado se dirige ahora a los resultados trimestrales de fabricantes de chips: Micron Technology publicará sus cifras tras el cierre de los mercados el miércoles, en un informe que los inversores esperan como indicador del ritmo del gasto en infraestructura de IA. En cualquier caso, diversos operadores coinciden en que la oscilación entre miedo y euforia no desaparecerá a corto plazo y que la IA seguirá marcando la agenda de los mercados.



































































































