
El riesgo país argentino volvió a escalar con fuerza y superó los 600 puntos básicos al cierre de la semana. El índice que mide JPMorgan trepó 8,7% hasta ubicarse en 628 unidades, su nivel más alto desde fines de marzo, en una jornada en la que los bonos soberanos en dólares registraron nuevas pérdidas.
Los títulos en dólares de ley extranjera retrocedieron entre 0,5% y 1,5% a lo largo de la curva, extendiendo una caída acumulada superior al 6% desde julio. El spread del riesgo aumentó 225 puntos básicos desde el mínimo de 407 unidades que tocó el 7 de julio.
Analistas señalan una combinación de factores externos y locales. En lo global, el rendimiento del bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años alcanzó 5,15%, su nivel más alto en dos décadas, lo que presiona a los activos de mayor riesgo. Milo Farro, de Rava Bursátil, indicó que al subir el retorno del activo considerado libre de riesgo, los bonos de países con mayor percepción de riesgo tienden a sufrir. Además, mencionó que la dinámica del mercado local y recientes datos económicos y políticos están llevando a los inversores a reevaluar posiciones.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, añadió que, aunque hay un sell off regional de renta fija, en el caso argentino hay un componente idiosincrático: en las últimas cinco ruedas los spreads sobre treasuries subieron 68 puntos básicos mientras que en la mayoría de la región se comprimieron. El alza del riesgo país complica el programa financiero y aleja la posibilidad de nuevas emisiones en dólares; según Farro, el plan presentado el 6 de julio podría cerrarse con alternativas como préstamos de bancos privados o compras de dólares a la autoridad monetaria.



































































































