
La OCDE ajustó al alza su previsión de crecimiento para México en 2026, desde 0.8% a 1.5%, impulsada principalmente por el dinamismo de las exportaciones tecnológicas vinculadas a la demanda global por productos relacionados con la inteligencia artificial. El cambio refleja una revisión favorable en el impulso externo del país.
Para 2027 la organización mantuvo su estimación de crecimiento en 1.8%. Al mismo tiempo, elevó sus proyecciones de inflación para México a 4.1% en 2026 y a 3.4% en 2027, un ajuste que sugiere presiones de precios más persistentes en el horizonte inmediato.
El informe atribuye la mejora en el pronóstico de 2026 al comportamiento de las exportaciones tecnológicas, que se benefician de la demanda internacional asociada con desarrollos en inteligencia artificial. Ese impulso externo contrasta con un panorama doméstico que mantiene retos en materia de crecimiento estructural.
El nuevo conjunto de proyecciones combina un repunte moderado en la actividad externa con una inflación que se ubica por encima de niveles ideales para la política monetaria, lo que podría influir en las decisiones económicas y fiscales durante los próximos trimestres.



































































































