
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, restó importancia al posible retroceso de aliados en Latinoamérica luego de que Flávio Bolsonaro quedara en primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. En su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria dijo que su principal aliado es “el pueblo” mexicano y que esperará a la segunda vuelta del 25 de octubre para emitir una opinión sobre el resultado final.
Sheinbaum afirmó: “Mientras estemos cerca del pueblo, representando al pueblo, y gobernando por el pueblo y para el pueblo, no va a haber problema, ninguno, en México, ese es nuestro gran aliado”. Según la presidenta, una vez concluido el proceso electoral brasileño podrá dar una postura pública más amplia. En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo cerca de 47% de los votos frente al 45% de Luiz Inácio Lula da Silva.
En sus declaraciones, la presidenta evitó comentar en profundidad sobre las recientes victorias de candidatos de derecha en países de la región, pero señaló que la derecha promueve intereses económicos particulares y que, en su visión, percibe la educación y la salud como mercancías en lugar de derechos. También expresó preocupación por la influencia de grupos de derecha en el Gobierno de Estados Unidos, que, dijo, buscan un cambio hacia la derecha en la región.
Sheinbaum añadió que su gobierno no se identifica como de izquierda sino como humanista y que su prioridad es enfocarse en México más que en organizar a la izquierda latinoamericana. La presidenta reiteró que esperará a que concluya el proceso electoral brasileño antes de emitir juicios definitivos.



































































































