
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la llamada Ley antimemes no está dirigida a sancionar a quienes crean imágenes críticas o satíricas contra el gobierno, sino a proteger a las personas de delitos como el fraude y el robo de identidad. La mandataria subrayó que la norma “no busca censurar” y precisó que las sanciones se aplicarían cuando se utilice la identidad de un servidor público o de una institución para cometer fraudes.
Sheinbaum explicó que el objetivo de la iniciativa es resguardar a posibles víctimas del uso fraudulento de imágenes o datos personales, y no perseguir la crítica política mediante memes o sátira. Según la presidenta, las acciones sancionadas serán aquellas en las que la suplantación de identidad se emplee para realizar actividades delictivas que perjudiquen a terceros.
La declaración de la titular del Ejecutivo intenta desactivar preocupaciones sobre un posible impacto en la libertad de expresión. En su mensaje distinguió entre el humor político legítimo y los usos ilícitos de la identidad de personas e instituciones con fines delictivos. La legislación, por tanto, se plantea desde la perspectiva de la protección contra fraudes y la defensa de datos personales.
Quedan por conocer detalles específicos sobre cómo se definirán los supuestos punibles y los mecanismos de aplicación de la norma. Mientras tanto, la presidenta reafirmó que la iniciativa no tiene la intención de prohibir la crítica satírica hacia autoridades o instituciones.



































































































