
El peso mexicano logró una apreciación frente al dólar este viernes tras la publicación de un reporte laboral de Estados Unidos que mostró un crecimiento de nóminas no agrícolas menor al esperado y un aumento en la tasa de desempleo. A pesar de la recuperación intradía, la moneda mexicana cerró la semana con su peor resultado desde marzo.
El movimiento en el tipo de cambio respondió al dato laboral estadounidense, que moderó las apuestas por un alza adicional en la tasa de interés de la Reserva Federal. En un entorno donde los inversores reajustan posiciones ante señales de enfriamiento del mercado laboral en Estados Unidos, el peso recuperó parte del terreno perdido, pero no logró compensar las pérdidas acumuladas durante la semana.
El comportamiento de la divisa refleja la sensibilidad del mercado mexicano a los principales indicadores económicos de EE. UU. y a las expectativas sobre la política monetaria de la Fed. La combinación de menores nóminas y una tasa de desempleo al alza redujo la percepción de presión al alza sobre las tasas estadounidenses, lo que favoreció temporalmente activos denominados en monedas emergentes.
Analistas e inversionistas mantendrán atención en los próximos datos económicos y en cualquier señal sobre la trayectoria de la política monetaria en Estados Unidos, factores que seguirán determinando la volatilidad del peso frente al dólar.



































































































