
El peso mexicano registró un rebote técnico este lunes y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) amplió sus ganancias, tras una semana previa de fuertes pérdidas. Durante la sesión la moneda cotizó en 18.2559 pesos por dólar, con una apreciación de 0.73% respecto al cierre anterior.
La semana pasada el peso acumuló una caída cercana al 1.4% y el viernes tocó 18.4990 pesos por dólar, su menor nivel desde noviembre de 2025. Analistas de Banco Base advirtieron que el principal riesgo al alza para el tipo de cambio es la expectativa de que el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos continúe disminuyendo, lo que favorece el desmantelamiento de posiciones de carry trade. Banco Base mantiene una expectativa de un tipo de cambio promedio de 18.20 pesos por dólar para el último trimestre, con momentos puntuales en que podría alcanzar 18.50; identificó resistencias técnicas en 18.4985 y 18.7706 y un soporte clave en 18.1704.
Los mercados permanecen pendientes de los datos de inflación al consumidor y al productor en Estados Unidos esta semana, así como del inicio de la temporada de reportes trimestrales corporativos. Además, la publicación de las minutas de la última reunión del banco central local mostró que tres de cinco integrantes de la Junta de Gobierno se mostraron abiertos a considerar recortes de la tasa clave si mejora el panorama de inflación, lo que presionó expectativas sobre la política monetaria.
En el plano local, el instituto de estadísticas informó que la actividad industrial subió 0.6% en agosto respecto al mes previo y creció 3.5% a tasa interanual; la correduría Bx+ señaló que la manufactura impulsó el avance, mientras minería y construcción mostraron desempeño más débil. En la BMV, el índice S&P/BMV IPC ganó 1.06% a 66,746.78 puntos y registró un retorno semanal acumulado de 2.35%. Entre los principales movimientos, Grupo Bimbo subió 2.72% a 57.44 pesos y Industrias Peñoles avanzó 2.46% a 932.95 pesos. En el mercado de deuda, el bono gubernamental a 10 años rindió 9.3% y el de 20 años 9.74%.
Los inversionistas también siguen atentos a los riesgos geopolíticos en Medio Oriente, donde recientes ataques han impulsado los precios del petróleo y añadido volatilidad a los mercados globales.


































































































