
BYD anunció un plan de expansión en Europa que busca convertir a la compañía en un empleador industrial relevante en el continente. La automotriz china pretende superar los 10,000 empleados en el corto plazo y alcanzar una plantilla regional de más de 40,000 trabajadores para 2030, según declaró la vicepresidenta ejecutiva Stella Li.
La estrategia implica pasar de un modelo de exportación a una presencia manufacturera local consolidada. Como parte del impulso industrial, BYD está finalizando los preparativos de su primera planta europea en Hungría, con producción comercial prevista para el cuarto trimestre. La empresa también evalúa ubicaciones adicionales en Francia y España.
Para llegar a sus objetivos de contratación la compañía planea reclutar talento tanto del sector automotriz tradicional como de industrias relacionadas, incluyendo profesionales afectados por recientes recortes en plantas locales. BYD espera que la producción y la contratación locales ayuden a mitigar las tensiones comerciales y a aumentar su integración industrial en Europa.
El plan de expansión sucede en un contexto de mayor escrutinio regulatorio sobre las importaciones de vehículos chinos: las conversaciones entre Pekín y Bruselas sobre límites a las importaciones de híbridos forman parte del entorno que BYD está analizando para evaluar las implicaciones financieras y operativas de su estrategia europea.



































































































