
El Gobierno de México informó que construirá una nueva prisión en el estado de Sinaloa tras los enfrentamientos ocurridos en un penal estatal que dejaron 12 personas muertas. La medida responde a la violencia registrada dentro del centro penitenciario y forma parte de las acciones para reforzar la seguridad en la entidad.
Las autoridades señalaron que la obra implicará la creación de una instalación con mayores medidas de control para evitar riñas masivas y fugas. El anuncio llega después del motín que terminó con 12 fallecidos dentro de la prisión, un incidente que puso en evidencia fallas de operación y control en el penal afectado.
El proyecto contempla cambios en la infraestructura y en los protocolos de vigilancia, según detallaron las autoridades encargadas del diseño y la ejecución. La nueva cárcel estará orientada a incrementar los niveles de custodia y a separar a grupos de internos con antecedentes de violencia, con el objetivo de reducir la probabilidad de nuevos enfrentamientos.
Las autoridades no ofrecieron un calendario público de construcción ni precisaron el presupuesto total en el anuncio, pero afirmaron que la obra forma parte de un paquete de medidas para fortalecer el sistema penitenciario en Sinaloa. La decisión se enmarca en la respuesta gubernamental a un episodio de violencia carcelaria que dejó un saldo de 12 muertos.



































































































