
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) encendió las alarmas por prácticas de captación irregular en varias Sofomes tras detectar incumplimientos por miles de millones de pesos en entidades como Préstamo Feliz, Trinitas y CapitalTech. La autoridad busca elevar la supervisión del sector financiero no bancario para proteger a inversionistas y usuarios.
En respuesta a los hallazgos, la CNBV plantea impulsar mecanismos de financiamiento regulados y establecer nuevas exigencias de capital y liquidez que entrarían en vigor hacia 2027. El objetivo es reducir riesgos asociados a actividades de captación no autorizada y garantizar que las Sofomes cuenten con colchones financieros suficientes para responder a eventuales contingencias.
Las medidas anunciadas incluyen mayor supervisión sobre las fuentes de recursos y la estructura de pasivos de las Sofomes, así como la posibilidad de exigir requisitos prudenciales más estrictos. La CNBV busca con ello homologar estándares que actualmente aplican a entidades bancarias y prevenir prácticas que puedan perjudicar a inversionistas minoristas.
La propuesta de fortalecimiento regulatorio marca un cambio de rumbo en la vigilancia del segmento no bancario y anticipa un periodo de adaptación para las Sofomes hasta 2027. Las nuevas reglas podrían traducirse en mayores costos de cumplimiento para las entidades del sector, pero la autoridad las plantea como necesarias para elevar la protección del público y la estabilidad del sistema financiero no bancario.


































































































