
Los inversionistas extranjeros incrementaron su tenencia de Cetes durante 2026, alcanzando 189,767 millones de pesos, un crecimiento de 1.4% respecto al cierre de 2025. El avance ocurre pese a una reducción en el diferencial de tasas entre Banxico y la Reserva Federal, que en septiembre se ubicó en 250 puntos base.
El ajuste en el diferencial obedeció a la decisión de la Fed de elevar su tasa de referencia de 3.75% a 4.00%, mientras que Banco de México mantuvo su tasa en 6.50%. Un menor diferencial reduce el premio relativo por mantener activos en pesos frente a dólares y, en teoría, puede hacer que algunos inversores reconsideren su exposición a instrumentos denominados en moneda nacional.
Pese a ese entorno, la demanda extranjera por Cetes creció marginalmente en términos acumulados durante 2026. La cifra de 189,767 millones de pesos refleja que el mercado doméstico de deuda cortoplacista sigue atrayendo capitales para financiar necesidades del gobierno y ofrecer rendimientos atractivos en comparación con otros instrumentos.
El movimiento pone de relieve la tensión entre atraer flujos financieros a través de deuda pública y la necesidad de fomentar inversión productiva que impulse el crecimiento económico. Mientras los rendimientos de los Cetes siguen siendo un incentivo para ciertos inversionistas, la evolución del diferencial de tasas y las decisiones de política monetaria en ambos lados fronterizos seguirán determinando la dinámica del capital extranjero en México.



































































































