
El peso mexicano se apreció frente al dólar tras la publicación de un reporte laboral en Estados Unidos que mostró un crecimiento menor de las nóminas no agrícolas y un incremento en la tasa de desempleo. El balance redujo las expectativas de un nuevo alza en las tasas por parte de la Reserva Federal.
En los mercados cambiarios, los datos laborales moderados en EU llevaron a una menor demanda por dólares como activo de refugio ante la posibilidad de que la Fed frene ajustes adicionales en su política monetaria. Esa revalorización del peso ocurre después de sesiones previas de presión sobre la moneda mexicana.
El reporte laboral mostró que la creación de empleo fue inferior a lo anticipado y que la tasa de desempleo se incrementó, dos señales que los inversionistas interpretaron como una menor probabilidad de aumentos inmediatos en las tasas de interés en Estados Unidos. Ese cambio en las apuestas de política monetaria influyó directamente en el flujo de capitales y en la cotización del peso.
Analistas de mercado señalaron que, si la trayectoria de los indicadores económicos estadounidenses se mantiene débil, el tipo de cambio podría registrar más episodios de apreciación en el corto plazo. Sin embargo, factores como precios del petróleo, datos locales y el entorno global seguirán determinando la dirección del peso en las próximas jornadas.



































































































