
El peso mexicano se depreció 21 centavos frente al dólar, registrando su cuarta jornada de pérdidas consecutivas en los mercados cambiarios. La caída ocurre mientras operadores esperan la publicación de un reporte clave sobre el empleo en Estados Unidos, cuyo resultado puede influir en la dirección del dólar y en las decisiones de política monetaria.
El retroceso del peso se produce en un contexto de aversión al riesgo y un fortalecimiento del dólar ante la expectativa de datos laborales en la economía estadounidense. La tendencia a la baja acumula varios días y refleja la sensibilidad de la moneda mexicana a noticias macroeconómicas externas y a factores internacionales como los precios del petróleo y la inflación global.
Analistas del mercado siguen de cerca el reporte de empleo estadounidense, que podría consolidar la fortaleza del dólar si muestra datos sólidos o favorecer una recuperación del peso si resulta más débil de lo esperado. En tanto, inversionistas y participantes del mercado mantienen posiciones cautelosas hasta conocer los detalles del informe y evaluar su impacto en los flujos de capital.
La evolución del tipo de cambio en las próximas sesiones dependerá en gran medida de los datos laborales en EU y de la reacción de los mercados globales; por ahora, el peso suma cuatro jornadas consecutivas con pérdidas que lo ubican en niveles más débiles frente al billete verde.



































































































