
El sacerdote Patricio Sánchez Molinari murió en Guayaquil. La noticia confirma el fallecimiento del religioso y conserva una de sus reflexiones públicas: «Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir».
Sánchez Molinari ejercía su ministerio como sacerdote. La frase citada resume una reflexión sobre la condición humana que el propio sacerdote expresó en algún momento de su labor pastoral.
El deceso ocurrió en Guayaquil, ciudad donde se registra su fallecimiento. La información disponible indica únicamente su nombre, su condición de sacerdote y la expresión citada; no se consignan por ahora detalles sobre causas, edad, servicios religiosos o homenajes.
La cita atribuida a Sánchez Molinari refuerza un mensaje sobre la mortalidad compartida que suele aparecer en discursos y homilías religiosas. En ausencia de más datos, la confirmación del fallecimiento es el hecho central que marca el cierre de su trayectoria pública.



































































































