
Francia registró escenas de vandalismo la mañana siguiente a una jornada de protestas. Calles y fachadas mostraban pintadas, mientras que varios vehículos permanecían calcinados en distintos puntos urbanos.
Imágenes del amanecer muestran grafitis en paredes y restos de incendios que afectaron automóviles y motocicletas. El daño material se concentró en vías públicas y zonas comerciales, donde persisten manchas de hollín y cristales rotos.
Las calles afectadas presentan limpieza y retiro de escombros en proceso, con personal de servicios urbanos trabajando para restaurar el mobiliario urbano. La presencia de Pintadas y vehículos quemados evidencia la magnitud del desorden ocurrido durante las movilizaciones.
Las autoridades locales y equipos de limpieza continuarán con las labores de reparación y recuperación del espacio público. La situación postprotesta mantiene el enfoque en la restauración de la normalidad en las áreas dañadas.



































































































