
La llegada de Emilia Esther Calleja a la dirección general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha detenido el avance de grupos de poder vinculados al exdirector Manuel Bartlett, según diversas denuncias internas. Nuevos nombramientos en la empresa estatal han provocado choques en áreas clave y tensiones entre distintos equipos de trabajo.
Trabajadores de la CFE han denunciado la usurpación de plazas, sueldos inflados y la existencia de contratos irregulares que favorecerían a redes internas con enlaces al periodo anterior. Esos señalamientos indican que, pese al cambio en la dirección, persisten prácticas de asignación de puestos y recursos que generan malestar en la plantilla.
Las disputas internas por los recientes nombramientos han escalado en algunos centros de trabajo, según versiones de empleados que reportan confrontaciones administrativas y cuestionamientos sobre la legalidad de ciertas contrataciones. La situación también ha reavivado cuestionamientos sobre la influencia de grupos vinculados a la gestión previa en la estructura de la CFE.
Una investigación más amplia sobre estas denuncias será publicada el 1 de octubre. Mientras tanto, la llegada de la nueva dirección no ha eliminado las fricciones internas ni las acusaciones sobre irregularidades en nombramientos y remuneraciones dentro de la empresa estatal.



































































































