
La inflación general anual en México repuntó a 3,45% en septiembre de 2026, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El dato representa el nivel más alto desde mayo y se mantiene prácticamente en línea con el 3,46% anual que proyectaban los analistas.
La inflación subyacente —el componente que sigue Banco de México para su política monetaria— se situó en 3,75% anual en septiembre, muy cercana al 3,78% esperado por el mercado y dentro del promedio estimado por la autoridad para el tercer trimestre. Por su parte, la inflación no subyacente avanzó 2,45% anual, el mayor ritmo en cuatro meses, impulsada por un alza de 8,78% en el subcomponente de frutas y verduras.
Entre los productos que más empujaron el repunte figuran el jitomate, cuyo precio subió 30% solo en septiembre, y la cebolla, con un aumento mensual de 23%. Otros incrementos específicos incluyeron Gas LP (3,14%), colegiaturas en primaria (6%) y transporte aéreo (6,59%).
Banco de México mantuvo la tasa de interés en 6,50% en la decisión del 24 de septiembre y ajustó su guía prospectiva para enfatizar que no necesariamente replicará el ritmo de la Reserva Federal. La Junta de Gobierno señaló que sus decisiones futuras considerarán la continuidad del proceso desinflacionario y determinantes como el traspaso del tipo de cambio a los precios, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación.
El repunte en septiembre confirma que, si bien la inflación se mantiene dentro del rango que esperaba el banco central para el trimestre, los precios de alimentos y algunos servicios siguen siendo factores relevantes para la dinámica de precios en el corto plazo.



































































































