
Los Cleveland Guardians evitaron la barrida en la Serie Divisional de la Liga Americana al imponerse 9-3 a los Chicago White Sox en el tercer juego, con Jo Adell y José Ramírez como figuras ofensivas.
Adell y Ramírez conectaron cada uno un triple con dos outs; el batazo de Adell, un triple de tres carreras en la tercera entrada, dio a Cleveland una ventaja de 4-1, y el triple de Ramírez en el octavo empujó a Travis Bazzana y Patrick Bailey para ampliar la ventaja a 7-3. Cleveland sumó 11 imparables en el juego y cuatro jugadores (Adell, Ramírez, Bailey y Brayan Rocchio) conectaron dos hits cada uno.
El equipo logró dos triples en un mismo juego de postemporada por primera vez en la historia de la franquicia, convirtiéndose además en el primer club de Grandes Ligas en alcanzar esa cifra desde los Los Angeles Dodgers en el primer juego de la Serie Mundial de 2024. Parker Messick fue anunciado como abridor de Cleveland para el Juego 4, programado para el jueves.
Por su parte, el bullpen de Chicago, que había tenido un inicio destacado en la postemporada, sufrió la noche; los bateadores de los White Sox se poncharon 19 veces y batearon 11-2 con corredores en posición de anotar. Foster Griffin estableció un récord de franquicia para un relevista al alcanzar siete ponches en 2.2 entradas, mientras que Bryan Hudson entró en relevo después de Sean Newcomb. El resultado detiene la racha de victorias de Chicago en playoffs y obliga a la serie a un cuarto partido.



































































































