
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) intensificó la supervisión sobre Sofomes y Socaps, tras detectar casos vinculados a esquemas de captación en empresas como Préstamo Feliz, Trínitas y CapitalTech. El regulador puso especial atención en prácticas de fondeo que podrían constituir captación irregular.
La medida se centra en evaluar estructuras de financiamiento y contratos con inversionistas para identificar operaciones que, por su diseño, eluden la regulación que aplica a entidades que atraen recursos del público. La CNBV también vigila el uso de plataformas tecnológicas y terceros que facilitan la colocación de recursos entre personas y empresas.
La mayor supervisión implica revisiones más estrictas de modelos de negocio, documentación y flujos de capital en Sofomes y Socaps, además de la posibilidad de sanciones si se comprueba la captación ilegal. Empresas del sector financiero deberán ajustar procedimientos de cumplimiento y controles internos para demostrar que su actividad no constituye oferta pública de recursos.
Especialistas apuntan que la acción regulatoria busca minimizar riesgos para ahorradores e inversionistas y ordenar el mercado de financiamiento no bancario. La atención sobre estos esquemas podría derivar en requerimientos específicos por parte de la CNBV y en una mayor fiscalización de las prácticas de fondeo en plataformas y empresas no bancarias.



































































































