
La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum expresó su rechazo a la decapitación de la estatua del expresidente Felipe Calderón. La funcionaria calificó el hecho como inaceptable y lo consideró una agresión contra el patrimonio público y el respeto entre actores políticos.
Sheinbaum señaló que la destrucción de monumentos no contribuye al diálogo ni a la convivencia pública. En su pronunciamiento, la mandataria llamó a mantener el respeto por los símbolos públicos y subrayó que las diferencias políticas deben dirimirse en el marco de la ley y la civilidad.
La estatua afectada representa al expresidente Felipe Calderón, protagonista central del hecho. El daño al monumento generó reacciones en distintos sectores, y la postura de la jefa de gobierno añade peso político a la condena pública de la acción.
El incidente reaviva el debate sobre la protección de bienes culturales y la forma en que se canalizan protestas o críticas políticas en espacios públicos. Las autoridades locales y responsables del mantenimiento de espacios urbanos deberán revisar protocolos de seguridad y conservación para evitar nuevas agresiones a monumentos y obras públicas.



































































































