
Los inventarios de petróleo accesibles al mercado han caído a niveles críticamente bajos, advirtió Amin Nasser, director general de Saudi Aramco, durante el Foro de Inteligencia Energética en Londres. Nasser señaló que quedan menos de 6,000 millones de barriles en inventarios comerciales, pero la mayor parte no está “prácticamente disponible”, por lo que el sistema ya opera bajo presión.
El ejecutivo indicó que a lo largo del año gobiernos y empresas energéticas han liberado crudo de sus reservas para mitigar tensiones en un mercado afectado por interrupciones de suministro vinculadas a conflictos en Medio Oriente y Ucrania. Desde el inicio de la crisis en Medio Oriente, se han liberado más de 1,000 millones de barriles, principalmente desde inventarios comerciales terrestres, dijo Nasser.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) prepara una liberación adicional de 100 millones de barriles de crudo y diésel para contener el aumento del precio del diésel; Nasser comentó que solo alrededor del 10% o menos del total de inventarios está realmente disponible, lo que complica la respuesta con 100 millones de barriles. La AIE estima que la demanda mundial se ubica cerca de 102 millones de barriles por día, un nivel que, según Nasser, genera presión para recomponer existencias.
El balance que describió Saudi Aramco resalta la menor flexibilidad del sistema ante nuevas perturbaciones de suministro y explica la mayor fragilidad en los precios del crudo. Los comentarios de Nasser ponen el foco en la limitada capacidad de los inventarios comerciales para absorber shocks y en la dependencia de liberaciones excepcionales de reservas para estabilizar el mercado.



































































































