
La principal asociación siderúrgica de Brasil, Aço Brasil, advirtió que las importaciones de acero continúan siendo una amenaza estructural para el mercado nacional, pese a la caída prevista de los envíos extranjeros este año. Marco Polo De Mello Lopes, presidente de Aço Brasil, hizo el llamado a adoptar medidas adicionales de defensa comercial durante la reunión anual del grupo en São Paulo.
Aço Brasil proyecta que las importaciones de acero laminado caerán en 800,000 toneladas en 2026, hasta quedar en 4.9 millones de toneladas, una reducción aproximada del 15% respecto a 2025. No obstante, ese nivel sigue siendo más del doble del promedio anual de Brasil entre 2000 y 2019 y, según la asociación, refleja la presión derivada del exceso de capacidad mundial y de las importaciones a bajo precio.
La cuota de China en las importaciones brasileñas se redujo del 64% al 50% en el periodo acumulado hasta agosto, mientras que los envíos desde Vietnam se multiplicaron por más de cinco. Aço Brasil estima que las importaciones representarán el 18.5% del consumo interno en 2026, frente al 22% previsto para 2025. Jorge Oliveira, CEO de ArcelorMittal Brasil, advirtió que el aumento de envíos desde países como Vietnam, Malasia, Indonesia y Egipto —algunos con inversiones chinas en el sector— podría frenar la caída de las importaciones hacia fin de año.
Líderes del sector, incluida la cúpula de Gerdau encabezada por André Gerdau Johanpetter, exigieron una política estatal de largo plazo que permita invertir y competir. Aço Brasil también proyecta un déficit comercial en productos manufacturados de US$156,800 millones para 2026. En el contexto de la inminente transición de gobierno tras la primera vuelta presidencial, la asociación insistió en que se requieren medidas de defensa comercial más rápidas y eficaces para recuperar el mercado interno.



































































































