
Los precios del oro registraron una leve caída el viernes y se encaminaban a una pérdida semanal superior al 2% ante el aumento de las expectativas de nuevas subidas de la Reserva Federal y el repunte de los rendimientos de los bonos.
El oro al contado bajó 0.2% hasta $4,267.13 por onza a las 19:21, mientras que los futuros del metal tuvieron un alza marginal de 0.1% a $4,302.22. Otros metales también retrocedieron: la plata cayó 0.3% a $63.64 y el platino cedió 0.1% a $1,753.37. El índice del dólar se mantuvo en torno a 101.3.
El retroceso en el oro estuvo ligado a dos factores principales: por un lado, los altos precios del petróleo derivados de la tensión en el Estrecho de Ormuz y la posibilidad de interrupciones en el suministro energético; por otro, el fortalecimiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, con el rendimiento a 30 años acercándose al 5.5%, su nivel más alto en más de dos décadas. Ambos elementos alimentan el argumento de que la Fed podría necesitar seguir endureciendo la política monetaria tras la reciente subida de tasas.
Analistas de ANZ señalaron que, pese a la presión macroeconómica, la demanda de inversión en oro se ha mantenido resiliente y no se han observado liquidaciones masivas por ahora. No obstante, indicaron que la dirección del metal en el corto plazo dependerá de la evolución de los precios del petróleo, los rendimientos de los bonos y las expectativas sobre futuros movimientos de la Fed.



































































































