
Una estatua que representa a Baphomet y que se ubicó en Jardines del Pedregal no corresponde a una instalación real en la zona: es una pieza falsa que circuló públicamente como si fuera auténtica. La imagen o el objeto atribuido a ese punto de la Ciudad de México se presentó como una nueva figura en el barrio, pero la pieza no es verdadera.
La difusión de la estatua generó reacciones en vecinos y en espacios digitales, donde se compartieron fotografías y comentarios sobre su supuesto origen y significado. Las publicaciones asociaron la figura con el satanismo debido a la iconografía de Baphomet, lo que alimentó la circulación de la supuesta instalación.
En respuesta a la circulación de las imágenes, se aclaró que la estatua no corresponde a una obra colocada en Jardines del Pedregal; por tanto, no forma parte del mobiliario urbano ni de alguna intervención pública en la colonia. La difusión de piezas falsas o montajes puede provocar confusión y reacciones entre residentes y público en general.
La verificación y el contraste de información con autoridades locales o con registros de intervenciones artísticas son pasos útiles para determinar la autenticidad de objetos que se presentan como instalaciones públicas. Ante imágenes virales, conviene confirmar su origen antes de asumir que representan hechos ocurridos en un lugar determinado.



































































































