
Grace Peters, estratega de JPMorgan Chase & Co., considera que las acciones pueden seguir subiendo aun cuando los rendimientos de los bonos aumenten, un escenario que eleva el umbral para el crecimiento de las ganancias. Peters atribuye el alza en los rendimientos a datos de crecimiento sólidos, a la mayor oferta de deuda necesaria para financiar proyectos de infraestructura de inteligencia artificial y a presiones inflacionarias vinculadas a un petróleo por encima de US$100 por barril.
La ejecutiva señaló que, aunque los rendimientos del bono del Tesoro a 10 años han escalado —con variaciones de alrededor de 40 puntos básicos en el mes— y alcanzaron niveles no vistos en años tras ventas masivas en el mercado de renta fija, los inversores ya han asimilado gran parte de ese movimiento. Aun así, Peters advierte que la renta fija conserva espacio en carteras pero exige mayor selectividad.
JPMorgan apuesta por las acciones como motor central de crecimiento en las carteras y prevé lo que describió como un “superciclo de ganancias cada vez más amplio”, con expectativas de resultados que podrían cumplirse e incluso superarse hacia 2027. Peters recomendó priorizar empresas con poder para fijar precios y modelos de ingresos previsibles, atributos que ayudan a sostener márgenes cuando suben las tasas y los costos.
El mensaje de Peters sitúa a los inversores ante un doble desafío: por un lado, lidiar con rendimientos de bonos al alza; por otro, identificar sectores y compañías capaces de traducir demanda y precios favorables en ganancias reales. En ese contexto, la preferencia por renta variable refleja la expectativa de que las ganancias empresariales seguirán siendo el principal impulsor del rendimiento de las carteras.



































































































