
La deuda pública de México se ha incrementado de manera notable en las últimas dos décadas. El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) pasó de representar 28.2% del PIB en 2006 a 54% en 2026, según los datos reportados para ese año.
El comportamiento del SHRFSP no fue uniforme: en 2016 alcanzó 48.6% del PIB, descendió a 43.6% en 2018 y volvió a elevarse hasta 51.9% en 2024, antes de llegar al 54% reportado en 2026. El dato de 2026 corresponde al saldo reportado con Édgar Amador Zamora, actual secretario de Hacienda; las cifras anteriores corresponden al último año de gestión de cada secretario que estaba al frente en esos periodos.
El crecimiento desde 2006 implica que, en términos relativos al tamaño de la economía, la carga de los requerimientos financieros se ha casi duplicado en 20 años. Ese mayor saldo puede traducirse en un mayor costo por intereses que compite con otros rubros del gasto público.
Los registros anuales reflejan subidas y bajadas que responden a distintos factores macroeconómicos y de política fiscal en cada periodo. El repunte sostenido hacia 2024 y 2026 sitúa al SHRFSP en un nivel significativamente más alto que a principios del siglo XXI, con implicaciones para la gestión de finanzas públicas y prioridades presupuestarias.



































































































