
El peso mexicano se debilitó el jueves y cerró en 17.7148 pesos por dólar, una depreciación de 1.16% respecto al cierre previo, nivel no visto en más de cinco meses. El movimiento ocurrió después de que el Banco de México mantuvo su tasa de interés referencial sin cambios y advirtió que sus futuras decisiones dependerán de la evolución de la inflación.
Banxico también señaló que no reaccionará de forma mecánica a las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, que la semana pasada aumentó su tasa en 25 puntos base y proyectó al menos otro alza antes de que concluya el año. El debilitamiento del peso coincidió con un fortalecimiento global del dólar, el repunte en los precios del petróleo tras un ataque con misiles contra Arabia Saudita y un entorno de cautela entre inversionistas.
Analistas del grupo financiero Monex atribuyeron la caída de la moneda al fortalecimiento del dólar y al ajuste en las expectativas sobre las tasas de interés. En el mercado accionario, el índice S&P/BMV IPC cerró prácticamente estable, con una baja marginal de 0.02% a 64,264.16 puntos; Grupo BMV fue el título con peor desempeño al caer 2.19% a 38.05 pesos, mientras que GAP subió 2.69% a 374.78 pesos. En el mercado de deuda, el rendimiento del bono gubernamental a 10 años subió ocho puntos base a 9.45% y la tasa a 20 años avanzó cinco puntos a 9.85%.
Con información de Francisco Rivera y Reuters.



































































































