
Genomma Lab perdió valor en el mercado accionario mexicano: su acción pasó de cotizar cerca de 40 pesos por unidad a rondar los 12 pesos. La caída se produjo en un contexto de presiones externas y locales que afectaron a las ventas y la rentabilidad del grupo.
Entre los factores mencionados que presionaron el desempeño de la compañía están la inflación en Argentina, la caída de ventas en Estados Unidos y el impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas azucaradas en México. Esos elementos combinados redujeron el dinamismo comercial y generaron un entorno más complejo para las marcas del portafolio.
Frente a la contracción del precio de la acción y las dificultades operativas, Rodrigo Herrera, fundador de Genomma Lab, regresó a la compañía con el objetivo de intentar rescatar el negocio. Su vuelta busca impulsar medidas para revertir la tendencia, reactivar operaciones y ajustar la estrategia comercial ante los retos mencionados.
La situación junta una caída significativa del valor bursátil con ajustes en mercados clave y cambios regulatorios que afectaron la categoría de bebidas. La presencia del fundador en la gestión apuntala la intención de reorganizar la compañía, aunque el resultado dependerá de la eficacia de las acciones que se implementen para recuperar ventas y mejorar la percepción del mercado.



































































































