
Durante la gestión de Octavio Romero Oropeza, Pemex registró una reducción aparente en sus accidentes mortales, pero los números oficiales no coinciden con la realidad del personal en servicio. Una investigación periodística detectó que decenas de trabajadores fallecidos habrían sido reclasificados en las estadísticas, lo que habría ocultado el saldo real de tragedias en la empresa estatal.
Los hallazgos señalan una discrepancia entre las cifras que la compañía publicó y registros que identifican muertes ocurridas mientras los empleados estaban en funciones. El ajuste estadístico implicaría cambios en la clasificación de incidentes para reducir el conteo de accidentes mortales reportados públicamente durante el periodo en cuestión.
La reclasificación de fallecimientos en las bases de datos de seguridad y salud laboral puede tener implicaciones en la transparencia y en la evaluación de riesgos dentro de Pemex, así como en la rendición de cuentas sobre medidas de prevención. También podría afectar la percepción pública sobre la seguridad en las operaciones y la exigencia de mejoras en protocolos y supervisión.
La investigación completa con detalles sobre los casos y las cifras será publicada próximamente. El hallazgo plantea preguntas sobre los criterios utilizados para contabilizar accidentes mortales y sobre las responsabilidades institucionales en la protección de trabajadores.



































































































