
La Minuta de Banco de México (Banxico) mostró que tres de los cinco integrantes de la Junta de Gobierno abrieron el debate sobre un posible recorte de la tasa de interés, aunque no existe consenso sobre el momento del ajuste. El banco central mantuvo la tasa de referencia en 6.50% en su decisión del 24 de septiembre y reiteró que no tendría que reaccionar de manera mecánica a los ajustes previstos por la Reserva Federal de Estados Unidos.
Analistas externos calificaron el tono de la Minuta como predominantemente dovish. Luis Gonzali, VP/Co-Director de Inversiones en Franklin Templeton México, indicó que si la desinflación continúa, en particular la subyacente, y los mercados se mantienen ordenados, Banxico podría tener espacio para uno o dos recortes en los meses siguientes. Por su parte, Banorte destacó que los comentarios de la gobernadora Victoria Rodríguez y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía aludieron a que el próximo movimiento podría ser una baja; mientras que Galia Borja y Jonathan Heath subrayaron riesgos que justifican cautela.
Las casas de análisis difieren en sus proyecciones. Banorte anticipa que la tasa se mantendrá en 6.50% durante el resto de 2026, aunque proyecta un incremento acumulado de 50 puntos base en 2027 que llevaría el referencial a 7% ese año. Monex interpretó la discusión como un cambio hacia evaluar las condiciones para un ciclo gradual de relajación monetaria y señaló que la reducción del diferencial con Estados Unidos no fue una preocupación central para la mayoría de la Junta. Banamex enfatizó que tres miembros abrieron explícitamente la posibilidad de recortar este año y estimó alta la probabilidad de que en noviembre el banco ajuste su guía para anticipar un recorte en diciembre.
En el mercado cambiario la reacción fue inmediata: Banamex registró un ajuste al alza del tipo de cambio de alrededor de 20 centavos tras la publicación de la Minuta, y estimó que el peso acumula una depreciación cercana al 7.6% en el último mes. El próximo encuentro de política monetaria y la evolución de la inflación subyacente y externa serán determinantes para el calendario y la magnitud de cualquier recorte que pueda decidir la Junta de Banxico.



































































































