
El retiro de las sanciones de Estados Unidos al sector aéreo mexicano abre la posibilidad de que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) incrementen rutas y frecuencias hacia ese país. La medida es considerada por la industria como una oportunidad para recuperar capacidad internacional y reforzar la conectividad con el principal mercado para las aerolíneas mexicanas.
Para el AIFA, conocido también como aeropuerto de Santa Lucía, la eliminación de restricciones representa una ventana para establecer enlaces directos con ciudades de Estados Unidos. No obstante, el inicio de vuelos comerciales desde el AIFA dependerá de que las aerolíneas evalúen y encuentren condiciones comerciales favorables para operar esas rutas, incluyendo demanda, costos operativos y acuerdos de slots y servicios.
En el caso del AICM, la medida podría traducirse en un aumento de frecuencias en rutas ya existentes y en la apertura de nuevos destinos, siempre que las compañías aéreas ajusten su oferta acorde a la demanda del mercado estadounidense. Las aerolíneas mexicanas son las principales beneficiarias potenciales, ya que podrán ampliar su presencia en el exterior sin las limitaciones que imponían las sanciones.
El efecto inmediato se centrará en negociaciones comerciales entre aerolíneas y operadores aeroportuarios para definir horarios, disponibilidad de espacios y tarifas. A mediano plazo, la mayor conectividad hacia Estados Unidos podría impulsar recuperación de tráfico internacional y generar nuevas opciones para pasajeros y carga.



































































































