
El 11 de octubre la policía de Jalisco dispersó la Mega Marcha por el Agua Limpia empleando chorros de agua y gas lacrimógeno. La movilización, convocada en defensa del acceso al agua, terminó con la intervención de los agentes en las calles del estado.
Testigos y videos difundidos en redes muestran momentos de tensión cuando los cuerpos policiacos utilizaron equipos para lanzar agua a alta presión y elementos químicos para controlar a la multitud. La acción provocó que parte de la protesta se disolviera y que personas buscaran resguardo por los efectos del gas.
Organizadores de la marcha denunciaron la actuación policial y señalaron que la manifestación tenía carácter pacífico, mientras que autoridades estatales desplegaron efectivos para restablecer el orden. No se precisaron cifras de detenciones ni de personas lesionadas en el material disponible.
La intervención policial y el uso de gases durante una protesta por el acceso al agua plantean dudas sobre el manejo de manifestaciones en el estado y podrían derivar en más movilizaciones o demandas de aclaración por parte de colectivos y organizaciones sociales.


































































































