
El Partido Acción Nacional (PAN) anunció oficialmente el 18 de octubre el inicio de una nueva etapa orientada a reforzar su identidad como fuerza política opositora, con la promesa de no formar alianzas electorales futuras con otras organizaciones políticas. Jorge Romero Herrera, presidente nacional del PAN, destacó en su discurso que esta etapa busca evitar la pérdida de identidad que percibieron en sus coaliciones anteriores y llamó a los militantes a apostar por el partido de manera exclusiva.
Las medidas anunciadas incluyen la fidelidad a su doctrina basada en tres ejes principales: la defensa de México, la familia y la libertad; la apertura del partido para que cualquier ciudadano pueda afiliarse mediante una aplicación móvil; la aplicación de procesos internos más democráticos con primarias abiertas y encuestas para elegir candidaturas; y el impulso a nuevas generaciones jóvenes para representar al partido. Además, Romero enfatizó el fin de las alianzas partidistas como una política definitiva.
Sin embargo, este relanzamiento encontró críticas inmediatas en las filas de Morena y Movimiento Ciudadano. Líderes y legisladores de Morena, como Luisa María Alcalde, señalaron que las mismas figuras que fueron responsables de desafíos para el PAN mantienen el control, mencionando nombres como Ricardo Anaya y Santiago Creel. También cuestionaron la coherencia del anuncio, apuntando que en paralelo llaman a eventos a actores vinculados a otras fuerzas políticas, lo que contradice el mensaje de autonomía.
Por su parte, la secretaria de la Secretaría de Mujeres del gobierno federal, Citlalli Hernández Mora, criticó la supuesta intención del PAN de disimular sus alianzas históricas y lo describió como un partido de derecha, conservador y dogmático. Otras voces cercanas a Morena, como el productor Epigmenio Ibarra, dudaron de la renovación auténtica del PAN, señalando que solo cambiaron el logo y no el liderazgo. También desde Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez expresó que el anuncio confirma que el camino del PAN nunca fueron las alianzas y rechazó las acusaciones de convergencia con los institutos políticos tradicionales.



































































































