
En un debut complicado para Luka Modric con el Milan en la Serie A, el equipo rossonero sufrió una inesperada derrota en San Siro ante el recién ascendido Cremonese, que se impuso 2-1 en un encuentro donde destacaron momentos de alto nivel y errores defensivos.
El partido comenzó con dificultades para el Milan, especialmente por la ausencia de Rafael Leao, lesionado en el primer partido de la temporada. Santiago Giménez intentó ser el punto ofensivo principal, aunque quedó muy solo frente a la defensa rival. Un gol anulado por fuera de juego generó esperanza momentánea para la afición local, pero la ventaja no llegó a consolidarse.
Cremonese se adelantó con un tanto de Baschirotto, rematando de cabeza, lo que obligó al Milan a reaccionar. Con Modric como el director de juego, el equipo empezó a presionar y logró la igualada recién iniciada la segunda mitad, cuando Pavlovic capitalizó un centro de Estupiñán. El cuadro milanista mostró un dominio creciente, con oportunidades para Fofana, Pulisic, Giménez y Modric, todas neutralizadas por el portero Audero.
Sin embargo, la jugada que decidió el marcador fue una chilena ejecutada magistralmente por Bonazzoli a favor de Cremonese, que dejó sin respuesta a la defensa local. Modric salió en el minuto 74, y el Milan no pudo remontar ante un equipo que, a pesar de ser recién ascendido, supo aprovechar su oportunidad en un estadio siempre exigente como San Siro. La derrota refleja que el proyecto dirigido por Allegri aún necesita consolidarse para alcanzar un rendimiento estable en la liga italiana.




































































































