
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones dirigidas a una red instalada en Asia que opera centros dedicados a estafas cibernéticas. Estas entidades, ubicadas en Myanmar y Camboya, están acusadas de explotar a personas mediante trabajo forzado para ejecutar fraudes que afectan a ciudadanos estadounidenses, generando pérdidas superiores a los 10 mil millones de dólares anuales.
Nueve organizaciones en Myanmar, que operan bajo la protección del Ejército Nacional Karen —anteriormente sancionado—, junto a diez adicionales en Camboya, fueron señaladas por el gobierno estadounidense. En estos últimos, se reporta que los trabajadores son coaccionados para realizar estafas de inversión en criptomonedas y otros fraudes financieros.
John Hurley, subsecretario del Tesoro para terrorismo e inteligencia financiera, destacó: “La industria de la estafa cibernética en el sudeste asiático no solo pone en riesgo la seguridad financiera de los estadounidenses, sino que también somete a miles de personas a esclavitud moderna. Estamos dispuestos a utilizar todas nuestras herramientas para combatir esta delincuencia organizada y proteger a la población”.
Estas operaciones fraudulentas, que incrementaron durante la pandemia, han captado la atención internacional debido a la magnitud del daño económico. Los afectados son engañados para ceder el control de sus dispositivos electrónicos y motivados a invertir en esquemas falsos, en un modus operandi conocido como “matanza de cerdos”. Además, defensores de derechos humanos han criticado la falta de acción más estricta por parte del gobierno camboyano frente a estas prácticas ilegales y abusos laborales.




































































































