
Autoridades de Estados Unidos atribuyeron la intervención de cajeros automáticos a una red criminal vinculada al Tren de Aragua. Según la investigación, el método implicó la instalación de software malicioso en equipos bancarios para extraer fondos y facilitar fraudes coordinados.
El esquema descrito por las autoridades consistió en comprometer la operación de cajeros con código dañino que permitía controlar transacciones y vaciar cuentas en segundos. La pesquisa conecta esta modalidad con una organización señalada por actividades delictivas transnacionales, identificada como el Tren de Aragua.
Las indagatorias en Estados Unidos identificaron la relación entre el uso del malware y la estructura de la red, que habría operado desde distintos puntos para ejecutar retiros ilícitos y ocultar el origen de los fondos. La acción subraya riesgos en la seguridad de infraestructura financiera y la necesidad de fortalecer controles en cajeros y redes bancarias.
Fuentes oficiales destacan que la detección del software malicioso permitió desplegar medidas de contención y continuar las pesquisas para identificar a los responsables y colaboradores. Las investigaciones seguirán su curso para establecer la extensión del daño y las posibles vinculaciones internacionales de la organización.



































































































