
La culpabilidad del Manchester City en irregularidades financieras entre 2009 y 2018 ha reavivado el debate sobre el legado de Pep Guardiola en el club. Columnistas han sugerido que ese periodo, que incluye las temporadas en las que Guardiola ganó su primera Premier League con el equipo, deja una huella sobre su paso por el Etihad.
Un articulista señaló que el escándalo, que involucra más de 1,000 millones de euros en supuestas maniobras, plantea tres lecturas sobre Guardiola: que sabía de las irregularidades y por ello su figura quedaría deslegitimada; que no las vio y entonces habría sido negligente; o que existe una hipócrita complicidad institucional. El texto describe la era como “adulterada” por contratos y estructuras empresariales que facilitaron los arreglos financieros.
Tras conocerse el veredicto, Guardiola publicó un comunicado de apoyo al club donde aseguró su compromiso con el equipo, su dueño, el presidente, el cuerpo técnico y la afición: “Quiero que cada aficionado del Manchester City sepa que estoy aquí; más que nunca… Siempre he estado, estoy y siempre estaré, detrás de mi club”.
La discusión pública ahora se centra en cómo afectará este fallo a la valoración histórica del entrenador, que durante nueve temporadas en Manchester City ganó múltiples títulos nacionales e internacionales. El debate plantea preguntas sobre responsabilidad deportiva y el peso de las estructuras financieras en los éxitos deportivos.




































































































