
El turismo nacional ha cobrado un papel preponderante en el dinamismo del sector turístico mexicano, representando ya más del 55% de las reservas en hoteles. De acuerdo con análisis recientes basados en 130 millones de reservas, los viajeros mexicanos muestran un mayor nivel de planificación, realizando sus reservaciones con casi un mes de anticipación en promedio.
Este cambio en el comportamiento se acompaña de una preferencia por estancias más prolongadas, lo que incrementa el valor económico de cada visitante y presenta oportunidades para que los establecimientos hoteleros aumenten el gasto promedio de sus huéspedes. Alfredo Rodríguez, director regional de América de SiteMinder, destaca que los hoteles orientados al turismo de negocios deben diseñar estrategias para extender la permanencia de sus clientes y mejorar la experiencia ofrecida.
Además, siete de cada diez mexicanos tienen previsto viajar dentro del país, lo que fortalece la tendencia hacia el turismo local. Este fenómeno responde a la búsqueda de destinos cercanos, la diversificación de la oferta turística y el efecto positivo de grandes eventos como el Mundial de Futbol 2026, que elevarán la demanda en ciudades sede y zonas aledañas.
El entorno digital también impulsa este crecimiento, ya que los viajeros adoptan tecnologías y herramientas de inteligencia artificial para diseñar itinerarios y comparar opciones de manera eficiente. Los operadores turísticos diversifican sus canales de venta para incrementar rentabilidad y captar clientes con capacidad de gasto mayor. Ante la competencia internacional, la variedad de destinos, la conectividad y la capacidad de ofrecer experiencias integrales son ventajas cruciales para México, señala Rodríguez, quien enfatiza que entender las preferencias del viajero mexicano es clave para consolidar este liderazgo.



































































































