
La Unión Europea y la India suscribieron un convenio comercial sin precedentes, culminando dos décadas de negociaciones y estableciendo una zona de libre comercio que abarca a 2,000 millones de personas. Este acuerdo, uno de los más ambiciosos firmados por India hasta la fecha, supone una integración económica que representa cerca del 25% del PIB global y un tercio del comercio mundial.
En un contexto marcado por tensiones y competencia global, especialmente frente a China y las medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos, esta alianza busca fortalecer las relaciones comerciales y proteger los intereses mutuos. El primer ministro indio Narendra Modi destacó las inmensas oportunidades que este pacto traerá antes incluso de reunirse con las autoridades europeas.
El acuerdo establece reducciones significativas y, en algunos casos, la eliminación total de aranceles para productos clave: las tasas sobre vehículos fabricados en Europa bajarán del 110% al 10%, el vino verá su gravamen reducido del 150% al 20%, y productos como la pasta y el chocolate quedarán libres de impuestos aduaneros. Otros sectores relevantes para Europa, como el aeronáutico, también se beneficiarán con la eliminación de aranceles sobre importaciones a India.
Además, la Unión Europea concederá a India una cuota anual de 1.6 millones de toneladas de acero con exención de aranceles. En 2024, las relaciones comerciales entre ambos bloques ya sumaron 120,000 millones de euros en mercancías y 60,000 millones en servicios. Este panorama se refuerza por el crecimiento económico sostenido de India, que se perfila para convertirse en la cuarta economía mundial, según el FMI. Este pacto se complementará con acuerdos adicionales para facilitar la movilidad laboral, intercambio académico y cooperación en seguridad y defensa.




































































































