
En una entrevista reciente, el expresidente estadounidense Donald Trump expresó su intención de que el próximo líder de la Reserva Federal (Fed) debería coordinarse con él sobre las tasas de interés. Trump afirmó que espera ser consultado para determinar los niveles a los que se deben fijar dichas tasas, sugiriendo un posible cambio en la dinámica tradicional de autonomía del banco central estadounidense.
Este planteamiento surge en un contexto político y económico donde la independencia de la Reserva Federal ha sido un tema de debate recurrente. Trump incluso perfiló a posibles candidatos para encabezar la Fed, señalando preferencia por figuras como Kevin Hassett o Randall Kroszner, ambos con antecedentes en políticas económicas alineadas a su visión.
Ante estos anuncios, la Reserva Federal ha reforzado sus estructuras internas al renovar por unanimidad los cargos de 11 presidentes regionales, asegurando de esta manera la continuidad y autonomía del organismo frente a posibles presiones externas.
La propuesta de Trump representa un llamado a modificar la relación entre la administración ejecutiva y el banco central, una medida que de implementarse podría transformar el manejo de la política monetaria y su impacto en la economía estadounidense y mundial.




































































































