
El empresario Ricardo Salinas Pliego ha señalado que la reforma judicial aprobada en 2024 ha provocado un clima de desconfianza en el sector empresarial mexicano, afectando directamente la inversión, el empleo y el crecimiento económico. Según sus declaraciones en redes sociales, los cambios introducidos en el Poder Judicial y la Ley de Amparo han deteriorado la certeza jurídica, un pilar fundamental para el desarrollo económico y la estabilidad social.
Salinas Pliego criticó la sustitución de jueces independientes por perfiles alineados con la llamada Cuarta Transformación y advirtió que la incorporación de nuevos jueces a través de un proceso de elección popular, del cual calificó la participación como “ridícula”, no garantiza ni independencia ni preparación, lo que podría conducir a decisiones judiciales influenciadas por intereses políticos. “Resulta que desaparece la confianza de los empresarios, se retrae la inversión, cae el empleo y crece la miseria. ¿Y nadie entiende nada? Qué raro, ¿no?”, expresó el empresario.
Esta postura coincide con datos recientes del Indicador Global de Opinión Empresarial, que en diciembre registró un descenso anual de 3.5 puntos ubicándose en 48.5 unidades, reflejando un sentimiento de pesimismo. Por sectores, construcción, manufactura, comercio y servicios han mantenido niveles de confianza por debajo de los 50 puntos durante varios meses. Además, una encuesta mensual de Banxico revela que el 49% de los analistas considera que no es un buen momento para invertir en México, mientras que otro 51% se declara inseguro.
El presidente de Grupo Salinas también cuestionó las modificaciones a la Ley de Amparo, argumentando que limitan las opciones de defensa contra actos de autoridad y dejan a ciudadanos y empresas vulnerables ante decisiones posiblemente influenciadas políticamente, lo que erosiona el Estado de derecho. Como ejemplo, mencionó los litigios fiscales que enfrenta su empresa desde 2008 y expresó preocupación sobre la falta de un análisis exhaustivo por parte de la Suprema Corte. Para Salinas Pliego, la actual situación no es un conflicto aislado, sino una señal alarmante para toda la economía que pone en riesgo principios básicos como la vida, propiedad y libertad que requieren de un Poder Judicial independiente para sostener la democracia y el desarrollo económico.




































































































