
En junio de 2025, la producción total de combustibles en México alcanzó un promedio superior al millón de barriles diarios, un logro no visto en años recientes. Este aumento responde al esfuerzo de Petróleos Mexicanos (Pemex) por incrementar el procesamiento de crudo en el sistema nacional de refinación, aunque operando bajo condiciones que plantean riesgos para su continuidad.
Según los datos más recientes, las siete refinerías que operan en el país promediaron 1,082,711 barriles diarios en junio, superando el volumen registrado en el mismo mes de 2024 (904,201 barriles) y el de mayo de 2025 (960,375 barriles). Entretanto, Pemex reconoce que esta producción “a marchas forzadas” expone a algunas plantas al deterioro y posibilidad de fallas que podrían revertir las ganancias.
Entre las refinerías, Tula lideró la producción con 211,802 barriles diarios, seguida por Salina Cruz con 191,311 y Dos Bocas con 172,331 barriles. Este último complejo, clave para la política de autosuficiencia energética, aún no opera a plena capacidad, aunque ya es la tercera en volumen de producción nacional.
Especialistas señalan que los avances son evidentes, pero advierten sobre vulnerabilidades. Gonzalo Monroy, socio director de GMEC, destacó los aumentos en Salina Cruz y Tula, señalando que “los saltos en la producción son impresionantes, pero eventos recientes como el incendio en Salina Cruz podrían impactar las cifras en los próximos meses”. Sobre Dos Bocas, comentó que se beneficia de la disponibilidad de gas natural para sus procesos, lo que podría estar mejorando la calidad de la gasolina producida.
En términos de productos, en junio se produjeron aproximadamente 382,460 barriles diarios de gasolinas (mayoritariamente Magna), 228,041 barriles de diésel y 216,621 barriles diarios de combustóleo, este último un subproducto de bajo valor. Mantener estos niveles representa un desafío debido a las condiciones de las instalaciones, que enfrentan envejecimiento y rezagos de mantenimiento.
El sistema sigue siendo vulnerable a accidentes, paros técnicos y deficiencias estructurales, limitando la estabilidad del crecimiento piloto en producción. Sobre esto, Monroy señaló la historia de caídas y recuperaciones previas y comentó que “será necesario confirmar si este nivel de producción puede sostenerse a lo largo del tiempo y en las siete refinerías del país”.
Pemex y el gobierno federal continúan impulsando la modernización y el mantenimiento de las plantas para evitar retrocesos y optimizar su capacidad de respuesta a la demanda energética nacional.




































































































