
Una publicidad de una aseguradora provocó polémica durante el espectáculo de drones que se realizó como parte de la despedida de Lionel Messi de la selección argentina. El incidente ocurrió mientras las aeronaves luminosas desplegaban imágenes y mensajes previstos para el homenaje a la Albiceleste y a su capitán.
Testigos del evento y asistentes recogieron reacciones encontradas por la presencia del anuncio comercial en un acto con carga emotiva para hinchas y jugadores. La inserción de la pieza publicitaria generó conversaciones públicas sobre la conveniencia de incorporar marcas en actividades con carácter institucional o con alto valor simbólico para la afición.
Organizadores y representantes de la selección no fueron identificados en el material disponible; tampoco se proporcionó el nombre de la aseguradora responsable del mensaje. Pese a ello, la aparición del contenido comercial en el montaje audiovisual bastó para desatar críticas en redes y entre asistentes que consideraron que la despedida debía centrarse únicamente en Messi y en la selección.
El hecho plantea interrogantes sobre los límites entre patrocinio y respeto a ceremonias deportivas. En eventos de alto impacto emocional, la inclusión de elementos promocionales puede alterar la percepción del homenaje y motivar debates sobre criterios de programación y control editorial en espectáculos coordinados con instituciones deportivas.



































































































