
Federico, un niño de dos años originario de Campeche, perdió la vida el 22 de diciembre tras el desplome de una aeronave de la Secretaría de Marina en Galveston, Texas. El menor viajaba acompañado por su madre, quien resultó herida y se encuentra hospitalizada en estado crítico. El traslado médico tenía como propósito brindar atención especializada al menor debido a quemaduras severas en aproximadamente el 40% de su cuerpo, consecuencia de un accidente doméstico.
El vuelo, coordinado entre la Secretaría de Marina y la fundación Michou y Mau, transportaba a ocho personas cuando se accidentó. Se reportaron seis fallecimientos, entre ellos Federico, cuatro miembros de la Armada de México y un médico. La madre y una enfermera fueron rescatadas con vida y reciben atención médica.
El padre del menor, que aguardaba noticias en Escárcega, Campeche, obtuvo una visa humanitaria que le permitirá viajar a Texas para gestionar la repatriación del cuerpo de su hijo y acompañar a su esposa. Autoridades locales brindan apoyo y han facilitado los trámites para la entrada del padre a los Estados Unidos.
Las causas del accidente aéreo están en investigación, pero se contempla la posibilidad de que la visibilidad reducida por la niebla haya influido en el desplome. La Secretaría de Marina colabora estrechamente con el Consulado General de México en Houston para informar y apoyar a las familias afectadas, manifestando sus condolencias por esta tragedia.




































































































