
El Gobierno de México planea fortalecer el Fideicomiso de Inversión en Energía e Infraestructura (Fibra E), un mecanismo financiero gestionado por una filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con el objetivo de financiar la expansión de la red eléctrica nacional. Esta medida se anunció en el marco de un esfuerzo para desarrollar 66 proyectos de transmisión que serán licitados durante 2025 y 2026, y que requieren una inversión aproximada de 1,916 millones de dólares.
Luz Elena González, titular de la Secretaría de Energía, indicó que se está considerando la revitalización de esta fibra para continuar apoyando dicho financiamiento, distinguiendo que estos proyectos no implican un sobreendeudamiento para la CFE. La ampliación busca mejorar la fiabilidad y seguridad del sistema eléctrico mexicano, en línea con el plan de añadir cerca de 30,000 megavatios de capacidad de generación hacia 2030.
Este instrumento bursátil fue creado en 2015 durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto para impulsar inversiones privadas en el sector eléctrico, y permite que inversionistas obtengan rendimientos mediante el transporte de energía. En 2023, la Fibra E emitió un bono por 725 millones de dólares para la expansión de las redes, y recientemente, la Corporación Andina de Fomento otorgó un crédito adicional de 300 millones de dólares para el mismo propósito.
La CFE busca que ciudadanos mexicanos puedan invertir en este fideicomiso con montos a partir de 5.5 dólares, democratizando así la participación en el financiamiento de la infraestructura eléctrica. La red de transmisión eléctrica está bajo control exclusivo del Estado, con activos propiedad de la CFE, lo que resalta la importancia estratégica de esta expansión para garantizar el suministro eléctrico nacional.




































































































