
El presidente argentino Javier Milei atraviesa un nuevo escándalo de corrupción que suma tensión a su gestión, tras la destitución de Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). La salida de Spagnuolo se produjo luego de la filtración de audios en los que se mencionan supuestos sobornos recurrentes en la entidad, asociados a familiares y aliados de Milei. La justicia ordenó una serie de allanamientos y confiscaciones, buscando evidencias que esclarezcan las acusaciones.
Este incidente añade un reto político significativo para Milei, quien ya enfrenta dificultades económicas, caídas en la confianza del consumidor y resistencia parlamentaria a sus políticas de austeridad. El apoyo popular al mandatario libertario, aunque aún considerable, podría verse afectado negativamente por la implicación de un cercano colaborador en prácticas irregulares. Como señaló Lucas Romero, director de una consultora política: “Es muy difícil imaginar que esto no afecte el índice de aprobación de Milei”.
Las elecciones provinciales en Buenos Aires en septiembre y las legislativas nacionales en octubre se perfilan como pruebas determinantes para el futuro político del presidente. Mientras tanto, el Ministerio de Salud asumirá el control de ANDIS para garantizar la continuidad en la gestión. Miles aún no se ha expresado públicamente sobre el caso, mientras los procesos judiciales y políticos continúan en desarrollo.
Este escándalo se suma a otros episodios polémicos en su administración, como la promoción fallida de una criptomoneda vinculada a su campaña y cuestionamientos sobre el financiamiento de sus eventos políticos. En un contexto de volatilidad económica y tensión política, la confianza en el liderazgo de Milei se enfrenta a una prueba importante a medida que se acerca un año electoral decisivo.




































































































